martes, 2 de abril de 2024

CERRADO PERMANENTEMENTE


 Pues sí, cierro el blog.

Pienso simplificar mi vida lo más posible y eso significa pasar menos tiempo enganchada a una pantalla.

Obviamente podéis visitarlos siempre que queráis y dejar, si os apetece, algún comentario. Que los cierre no quiere decir que los abandone y les echaré un vistazo de cuando en cuando.


Os agradezco de corazón vuestras visitas en estos años.

Sed felices.

Beni

lunes, 1 de abril de 2024

ESA FIESTA… YE ÚNICA


Otro año más la fiesta,

Esta gran fiesta de El Bollo

Que año tras año Avilés

Dedica a todos nosotros.

A nosotros y a esa gente,

Que por ser fiesta de Pascua

Acuden a esta villa

De muchos puntos de España.

El domingo a medio día,

El desfile de carroces

Con les xanes y xanines

Que son de la fiesta el alma.

Y siguiendo, les carroces

Les bandes y les charangues

Dando alegría a la fiesta

Esta gran fiesta de Pascua.

Y al otro día lunes,

La comida en la calle

Que año tras año más gente

Se apunta de comensales

Luego después a la tarde

Está el segundo desfile

De carroces y charangues.

Y yo, como hijo que soy de esta villa

Milenaria quiero que lo paséis muy bien

Y llevéis un buen recuerdo

De esta tierra asturiana.


Ramón Gómez Guardado

APRIL'S FOOL

sábado, 30 de marzo de 2024

TSUBASA

Ahora, influido por las enseñanzas y el espíritu de su maestro, lanzó sus conjuros al viento confiando en derrotar a su rival.

Beni

jueves, 28 de marzo de 2024

LOS VIAJES

Un pescador, vecino de Bilbao,

Cogió, yo no sé dónde, un bacalao.


¿Qué vas a hacer conmigo?”.

El pez le preguntó con voz llorosa.


Él respondió: “Te llevaré a mi esposa:

Ella con pulcritud y ligereza,

Te cortará del cuerpo la cabeza;

Negociaré después con un amigo,

Y si me da por ti maravedises,

Irás con él a recorrer países.”


¡Sin cabeza! ¡Ay de mí!”, gritó el pescado.

Y respondió el discreto vascongado:

¿Por esa pequeñez te desazonas?

Pues hoy viajan así muchas personas.”


Juan Eugenio Hartzenbusch

EL DRAGÓN

lunes, 25 de marzo de 2024

EL VASO DE BARRO Y LA COPA DE ORO

Al pobre vaso de barro humilde

La copa de oro le dijo una vez:

“Menguada pieza de arcilla frágil,

Mira y envidia mi solidez.”

“En los festines –aquél repuso-,

Sólida siempre aparecerás,

Mas en el fuego, soberbia hermana,

¿Cuál de nosotros resiste más?”

Un aturdido, para probarlos,

Dentro de las llamas los colocó;

El vaso en ellas endurecióse,

Pero la copa se derritió.


Vasos de barro son los humildes

Que entre las llamas

Del infortunio cobran valor;

Mas los soberbios puestos en ellas,

Son copas de oro,

Que se derriten con el dolor.

Felipe Jacinto Sala

OPAL GATE

sábado, 23 de marzo de 2024

LA FUNCIÓN DE LOS ANIMALES EN LA MITOLOGÍA, LA RELIGIÓN Y EL OCULTISMO

Los animales desempeñaron un papel preponderante en la construcción del mundo humano. Ayudaron a los hombres en los transportes, las comunicaciones, en la labranza y el mantenimiento del equilibrio ecológico, en el desarrollo de sus pensamientos.

Tal vez sea ese el motivo por el cual algunos animales fueron adorados y transformados en dioses, atribuyéndoles gran sabiduría.

Las sociedades “primitivas” mantenían un intenso contacto con la naturaleza. Son las más interesadas por el estudio de los animales, por los cuerpos celestes y por fenómenos naturales personificados. Este sistema de creencias y costumbres, llamado “totemismo”, es un esquema clasificatorio que permite aprehender el universo natural y social bajo la forma de una totalidad organizada.

Los animales en los métodos de adivinación

Los métodos de adivinación siempre fueron aceptados en las sociedades tribales de todos los continentes. Formaban parte de la cosmología de esos pueblos y, por ello, su estudio se convirtió en una de las maneras más eficaces de percepción del universo cultural al que pertenecían.

Su simbolismo es muy rico y se apoya en materiales diversos, que van desde objetos manufacturados, plantas y conchas, hasta partes de animales e incluso animales enteros.

Entre los indios americanos era común la interpretación del comportamiento de los pájaros; algunas de esas creencias se trasladaron incluso a las sociedades modernas, como es el caso de los presagios, anuncios de lluvia, etc. En África, uno de los continentes más ricos en métodos de adivinación, el uso de los animales es más frecuente que en otras regiones. “Ngombo” es un arte muy conocido en la región, y la palabra significa tanto el cesto usado en la adivinación como el espíritu del ancestro que preside los actos de adivinación. En este cesto se usan varios símbolos.

Las partes de animales son una constante: el adivino elige ciertas especies y relaciona sus comportamientos con los problemas concretos planteados por los consultantes.

La razón de la elección de ciertas especies es difícil de explicar. Muchas veces, se atribuyen a los animales reales rasgos que los vuelven fantásticos o monstruosos; por tanto, simbólicos y adecuados a la interpretación adivinatoria.

El león y la pantera simbolizan al jefe en la tierra, por ejemplo, mientras que el oso hormiguero, que habita en hoyos hechos en la tierra, representa a los muertos.

Partes de animales usadas en los cestos adivinatorios

  • Pequeño cuerno de antílope.

El movimiento balanceado en relación con puntos blancos y rojos pintados en el cesto responde si/no (bien/mal) a preguntas formuladas en la sesión.

  • Pata delantera del mono.

Su aparición es un buen presagio, se resolverá el problema.

  • Pangolín (parecido al armadillo).

Se usa para las molestias femeninas.

  • Pata de oso hormiguero.

Símbolo del pasado, de todo lo que está perdido en el tiempo.

  • Púa de puercoespín.

Su aparición en un rincón del cesto significa algo muy negativo.

  • El espíritu del cazador”.

Cazar es una actividad muy valorizada y peligrosa: de ahí todas sus prohibiciones rituales. Se usa el diente de un animal abatido en una cacería, envuelto en una tela roja. La aparición de este diente en el rincón del ceso significa las exigencias del espíritu ancestral con respecto al ejercicio de la caza.

  • Garra o uña del águila real.

Indica que el problema proviene de un hechizo.

  • Pluma roja del pájaro llamado nduwa.

Problemas relacionados con los muertos.

  • Caparazón de tortuga.

Protección del acto adivinatorio.

  • Pata de lagarto de las lluvias.

Revela amores secretos.

  • Cabeza de camaleón.

Enfermedades causadas por hechizos.

  • Cabeza de serpiente.

El daño proviene de una serpiente enviada por un hechicero.

  • Concha.

Usadas en casos de embarazo y fecundidad.

  • Huesos, cuernos y garras de varios animales más.

Muchos de estos elementos se colocan en un cesto de paja con el fondo decorado con piel de gato montés o de otros animales, y en la sesión se “sacude” el cesto; se interpretan los elementos que aparecen por encima. El cesto se sacude varias veces según el diálogo que se establece entre el adivino y el consultante.

Símbolos animales en la astrología

Algunas civilizaciones antiguas construyeron un simbolismo astrológico complejo con sus sistemas de clasificación. Las clasificaciones que realizaron estas sociedades dependieron siempre de las creencias y prácticas a ellas asociadas. Sigue en vigor la pregunta: ¿por qué motivo las antiguas sociedades tomaban a las especies naturales como base de sus clasificaciones? La preferencia por el mundo animal y vegetal en la construcción de los sistemas clasificatorios se debe al hecho de que “proponen al hombre un método de pensamiento”. Por eso los animales están presentes en todos los sistemas astrológicos: el chino resulta ser el que pone más énfasis en su valor simbólico.

En la ASTROLOGÍA CHINA se suceden: la Rata, el Búfalo, el Tigre, la Liebre (o Conejo o Gato, según la interpretación), el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Cabra, el Mono, el Gallo, el Perro y el Jabalí (o Cerdo, según la interpretación).

En la ASTROLOGÍA ZODIACAL tenemos el carnero (Aries), el toro (Tauro), el cangrejo (Cáncer), el león (Leo), el escorpión (Escorpio), el centauro (Sagitario; medio hombre, medio caballo), la cabra (Capricornio) y el pez (Piscis).

En la ASTROLOGÍA VÉDICA aparecen el Mesha (el macho cabrío), Vrishabha (el toro), Kataka (el cangrejo), Smha (el león), Vrischka (el escorpión), Dhanus (el centauro), Makara (con cabeza de ciervo y cuerpo de cocodrilo) y Meena (los peces).

PLEIADES

jueves, 21 de marzo de 2024

ANÁLISIS DE LA CANCIÓN Y EL VÍDEO MUSICAL “LA SALCHIPAPA” DE LETICIA SABATER

Si no habéis visto ni oído el tema y no sabéis quién es la Leticia, mejor para vosotros, creedme.

B

Como hiciera la Motown en la década de los 60 con artistas como Stevie Wonder, The Supremes o Diana Ross, Telecinco está reuniendo a su propio catálogo de genios musicales para devolverle la gloria a la industria cultural española. Por eso, tras el éxito de otras jóvenes promesas como Paquirrín y La Ylenia, le llega ahora el turno a Leticia Sabater, un talento artístico y escénico que vuelve de su glorioso pasado con una composición tan sugerente y rica en matices como es “La Salchipapa” (plato muy típico de nuestra gastronomía que se come en verbenas y resacas).

Leticia (escrita con ce, pues es plebeya), artista que ya fuera musa en los años 80 de toda una generación de politoxicómanos, regresa ahora dispuesta a reinventarse y crear su propio Mr. Hyde con los restos de su fama imperecedera, que cuenta con éxitos como el Leti-Rap o Mr. Policeman, un tema que se ha convertido en un himno para los yonquis que han perdido todos los puntos del carné de conducir.

La canción, como suele ser habitual en el género “Reggaetonto”, posee una gran riqueza léxica, con palabras como “bródel”, “papasito”, “mamasita” o “yatusabe”. Vocabulario que evoca la riqueza cultural de una cárcel guatemalteca. Y todo ello entonado con ese acento caribeño tan típico de Barcelona, ciudad natal de la artista.

Pero a pesar de tal variedad terminológica, el verdadero mensaje reside en el estribillo, que reza “tú salchicha y yo papa, tikitikitiki, takatakataka” y que es una invitación constante a bajarse los pantalones y hacer un bocadillo de muslos y pepino. El oyente puede comprobar enseguida que todo en esta canción es sutil y sugerente como el flyer de un puticlub filipino.

En consonancia con el tono arrabalero de la canción, la audaz intérprete ha adaptado su aspecto y su puesta en escena tomando como modelo a la Barbi vertedero. Forman su atrevida indumentaria un cinturón que le sirve lo mismo de faja que para guardar la munición, un tutú rosa del contenedor, hombreras de avestruz y unas bragas que le trepan por el congrio y se le agarran a un culo que es como dos melones abrazaos. Un atuendo con el que te mirarían de reojo en una boda gitana.

A juego con esta vestimenta, y en un alarde de coquetería, la artista se ha maquillado con la escopeta de Homer Simpson y se ha bronceado con una brocha y un bote de salsa barbacoa. Para completar esta estimulante caracterización, Leticia luce un pelo frito de agua oxigenada con las puntas de colores, consiguiendo así transformarse en la versión choni preziosi de mi pequeño poni.

El resultado de todo el conjunto se asemeja bastante a lo que sería un payaso borracho y apaleado saliendo a rastras de un after.

Pero con la Salchipapa la cosa no se queda únicamente en una magnífica melodía y un vestuario sugerente. Como licenciada en Asco Dramático que es, Leticia domina la escena igual que las grandes divas de la canción ligera. Con la vista fija en la cámara, mirando a las siete y cuarto, la cantante nos seduce con un provocativo arsenal de gestos y acrobacias entre los que destaca “el baile de la teta con baches”, que consiste en realizar movimientos aleatorios y divergentes con cuello, manos y pechos como un pez muriéndose de asfixia.

Esta vez Sabater va un paso más allá del perreo, entrando ya en el terreno de arrastrar el panetone por las baldosas de cualquier tugurio donde ofrezcan un 2x1 en cervemocho.

En cuanto a la producción y realización del vídeo musical, existe la sutil sospecha de que el vídeo se lo ha editado su primo con el paint. Es por eso que este trabajo presume de virguerías técnicas tales como imágenes sobreimpresionadas del tráfico de Sanchinarro, culos de varias señoritas en actitud mamífera y un señor gruesito con los labios pintados que debe de ser el cuñado de Frankenstein. Sin olvidar el prodigio tecnológico que supone ver un plato de salchipapas flotando por la pantalla.

Como conclusión, podemos afirmar que, una vez superados el ébola en los tímpanos y la lepra en los ojos, la Salchipapa es una canción que hará las delicias de todas aquellas personas con una severa merma en sus criterios estéticos y musicales.

-Ángel Sanchidrián

SYNCHRONICITY

miércoles, 20 de marzo de 2024

'SANDÍA SHORE' O EL DRAMA DE COMER CON CALORAZO

Ay, los gaticos! ¡Ay, los monetes! PAPERGREAT.COM

Pensar en comer cuando estás a 45 grados a la sombra es más chungo que esa pesadilla recurrente en la que te presentabas a clase de Historia en pelota picada. Una diatriba del autor de 'Sinopsis de cine'.


Odio el verano, como cualquier persona razonable. Las moscas, los mosquitos, los niños chillando en la calle como si los persiguiera Supernani, la vecina gritando al Óscar y a la Susana que no se metan en lo hondo de la piscina y que suban ya a comer, los adolescentes de botellón ratonero, los perros de tertulia de madrugada… Y por supuesto, las fotos de pies con el texto “aquí, sufriendo”. Un forúnculo te daba yo donde se pliega la ingle, para que sufrieras francamente.

Pero lo peor es el calor. El de Madrid. Aquí en agosto van las chicharras con cantimplora, y abrir una ventana es como asomarse al horno para vigilar la lasaña. Yo me apretaría un cocido montañés o unas patatas con arroz y bacalao a las tres de la tarde, porque soy de cuchara y de pan con la salsa, pero sudo como una vaca cordobesa. Por eso el verano tiene su propio tipo de alimentos, más frescos y ligeros que la comida de verdad, la que se sirve caliente y cubierta por una capa de grasa.

Pero ojo, que hay un inconveniente. Como el verano es la estación del pecado, los alimentos veraniegos tienen una embarazosa particularidad: están pensados para ser consumidos con actitud lameruza y sensualidad estival.

Lo más típico es el helado, y no hay forma decorosa de comerse uno. Yo he visto tragarse un Calippo hasta el yeyuno, de un solo asalto de tráquea. Es un producto creado para sugerir. Aquí lo importante es la actitud; apartarse el pelo de la cara, rodear el polo con los cinco dedos y poner carita de querer que te den chuleta con hueso. Uno se compra un Calippo no porque esté bueno, sino para demostrar al mundo su hondura gutural. Algunos hombres, sin embargo, lo degluten fingiendo desgana, como si la cosa no fuera con ellos, de modo que no parezca que andan buscando regalar su cariño.

Los helados de cono, en cambio, son el equivalente de una relación íntima completa. Sólo tienen de rico el chocolate de arriba y el de abajo, así que te comes gozoso el chocolate de arriba y luego chupas el resto deprisa y sin esmero para llegar al chocolate de abajo, que está todavía más rico y en él reside la enjundia. Uno se enamora del chocolate de arriba, pero se queda a vivir en el de abajo.

Estos helados pueden dejarte churretes de vainilla en los labios y la barbilla, lo que te da un aire traviesón muy actual y desenfadado. Existe la opción de complementar las libaciones dándote golpecitos con el helado en la cara mientras mueves la cabeza a cámara lenta y emites cacofonías de placer, como si fueras una moqueta de hojaldre. Sensual en su justa medida.

También son típicos del verano los granizados, que se comen sorbiendo y chupando el propio líquido, la pajita, los hielos, el vaso y hasta los dedos, rebañándolo todo como una yegua. La mayoría de gente, además, bebe el granizado ayudándose de las pestañas. Para ello debes acompañar las lamidas de un sutil bizqueo, entornar los ojos y parpadear como el router.

Existe una especie de convenio social que te permite tirar cualquier comida a la basura pero que te obliga, en cambio, a apurar los granizados más allá de lo físicamente posible, volcando el vaso en el aire y sacando la lengua con ansia para que caiga en ella hasta la última gota de hielo deshecho. Es algo que ya están estudiando los antropólogos.

En cuanto a las frutas de temporada, tenemos el melón, al que hay que dar unos azotes a ver si está listo para meterle el morro, y la sandía, que se come agarrándola con las dos manos, empotrando la cara en la rodaja y hozando como un cochinín. Luego apartas la cara empapada y escupes las pepitas con desprecio, como quien se quita un pelo de la lengua. Son dos frutas que se comen sin cariño ninguno, directo al tajo.

Como se puede comprobar, todas las comidas veraniegas son eróticas. Todas a excepción del gazpacho, que tiene una digestión complicada. Y es que el gazpacho se repite como la letra de una sevillana, por mucho comino que le eches. Entra suave en el cuerpo pero sale en llamas. Después de comer gazpacho se te escapa un eructo y el gato baila y te pide unas cañas.

Lo que yo recomiendo es pasar a la fabada y las lentejas en cuanto empiece a refrescar lo más mínimo, ya que esas comidas no se prestan a equívocos ni sutilezas. Solos tú y tu cuchara.


Publicado el 31/8/2015 Ángel Sanchidrián

LUCIFER

Lucifer, eternamente aburrido, pareció salir de su ensimismamiento cuando la cuadrilla de ladrones, con Esther a la cabeza, entró en el salón.

Beni

CERRADO PERMANENTEMENTE

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